Error

El barco se mecía al vaivén de las olas. Un cielo tachonado de estrellas y una luna reflejada y quebrada en mil pedazos en el mar. Se oía una música lejana que venía del salón comedor.
Virginia pensó: ¡Qué hermosa noche!
Se apoyó en la baranda. Sentía que el agua la atraía. Se inclinó y se dejó llevar…
Alguien gritó:”Se cayó una mujer al mar!”
Un mes antes le pronosticaron una enfermedad terminal.
Dijeron que no era operable. Le aconsejaron viajar y recrearse. Así lo hizo. Pero no pensaba volver. Era joven, recién comenzaba a vivir. No era justo. No lo merecía. Su vida tronchada antes de empezar…
En la cabina de comunicación del barco recibieron un telegrama. Iba dirigido a Virginia Páez. Su envío decía urgente y su contenido era un tanto extraño: “Comunicamos error en el diagnóstico. Rogamos se presente de inmediato”.
Firmaba un tal Dr. Machado.
Virginia pensó: ¡Qué hermosa noche!
Se apoyó en la baranda. Sentía que el agua la atraía. Se inclinó y se dejó llevar…
Alguien gritó:”Se cayó una mujer al mar!”
Un mes antes le pronosticaron una enfermedad terminal.
Dijeron que no era operable. Le aconsejaron viajar y recrearse. Así lo hizo. Pero no pensaba volver. Era joven, recién comenzaba a vivir. No era justo. No lo merecía. Su vida tronchada antes de empezar…
En la cabina de comunicación del barco recibieron un telegrama. Iba dirigido a Virginia Páez. Su envío decía urgente y su contenido era un tanto extraño: “Comunicamos error en el diagnóstico. Rogamos se presente de inmediato”.
Firmaba un tal Dr. Machado.
2 comentarios:
Me gustó, quizas algún día lo quiera contar....cariños
Nely, querida amiga, primero conocí este cuento tuyo, cuento que me conmocionó por lo excelentemente bien escrito, luego te conocí a vos que sos una excelente persona y me diste la posibilidad de ser tu amiga.
Felicitaciones por tu blog y por tu literatura.
Un beso
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